Cómo trabajamos
Te enviamos una guía de medición para que calcules el metraje real de cada superficie. Así evitas comprar material de más y el recorte final queda limpio, sin desperdicio.
Cada lámina indica con qué superficies trabaja: melamina, acero inoxidable, vidrio o pintura lisa. Revisamos la adherencia en cada caso para que no descubras problemas a mitad de instalación.
Incluimos el orden de aplicación: limpieza, marcado, presión con espátula y corte en esquinas. Son pasos concretos que puedes seguir solo, sin necesidad de contratar a un instalador.
Las láminas del catálogo pasan una prueba de fricción con objetos cotidianos. Te indicamos el nivel de protección de cada acabado para que elijas según el uso que recibe el mueble o electrodoméstico.
Cada ficha incluye cómo limpiar la superficie forrada y qué productos evitar. Un paño húmedo y detergente neutro alcanzan para mantener el acabado en buen estado durante años.
Si querés cambiar el color o la textura, te explicamos cómo retirar la lámina sin dejar residuos pegajosos. El proceso es reversible, lo que permite actualizar la decoración cuando lo necesites.
Antes de empezar tu proyecto de renovación, querés saber a quién recurrir si algo no sale como esperabas. Te contamos los canales disponibles, los tiempos de respuesta y qué tipo de consultas resolvemos en cada uno.
Desde la primera consulta hasta la instalación final, cada etapa tiene un propósito claro: que el vinilo quede bien adherido, sin burbujas y con el acabado que elegiste. Te contamos qué esperar en cada paso y cuánto tiempo suele tomar.
Revisamos la superficie que querés renovar: material, estado, curvas y dimensiones exactas. Te recomendamos el tipo de lámina según el uso y el acabado que buscás.
Elegís entre acabados mate, satinado, texturizado o efecto madera. Si lo necesitás, te enviamos una muestra física para que verifiques el tono y la textura antes de confirmar.
Limpiamos y desengrasamos el área, revisamos que esté lisa y seca. En superficies porosas aplicamos una imprimación ligera para mejorar la adherencia del vinilo.
Medimos dos veces, cortamos una. Aplicamos la lámina con espátula y calor controlado en las curvas, eliminando burbujas y asegurando que los bordes queden bien sellados.
Verificamos que no haya arrugas ni despegues, y te explicamos cómo limpiar y cuidar la superficie renovada. Te dejamos una guía breve de mantenimiento para que dure más.