Colaboramos con talleres de restauración, estudios de interiorismo y distribuidores de materiales para superficies en toda la región.
Nuestra razón de ser no es vender láminas, sino ayudar a que cada superficie recupere su utilidad y su aspecto sin recurrir a obras ni reemplazos costosos.
Cada lámina del catálogo indica con precisión el tipo de adhesivo, la temperatura recomendada de aplicación y el tiempo de curado. No prometemos que un vinilo económico se comporte como uno de alta resistencia: explicamos las diferencias para que elijas según la superficie y el uso real que le darás.
Efecto esperado: menos burbujas, menos despegues y una instalación que dura años en lugar de meses.No todos los vinilos funcionan igual sobre madera barnizada, acero inoxidable o paneles de melamina. Por eso cada ficha detalla las superficies recomendadas, las que conviene evitar y los casos límite, como texturas rugosas o zonas con humedad. Preferimos advertir antes de que arruines un mueble.
Efecto esperado: proyectos que se ven bien desde el primer intento y superficies que no se dañan en el proceso.Forrar un mueble no debería generar más residuos que el recorte del propio vinilo. Trabajamos con medidas estándar y guías de corte que aprovechan al máximo cada rollo, y recomendamos técnicas para reutilizar sobrantes en cajones, estantes o pequeños objetos. La renovación también es una forma de consumo consciente.
Efecto esperado: menos muebles descartados, menos material desperdiciado y un presupuesto de reforma mucho más ajustado.Una lámina mal aplicada no es culpa del material, casi siempre es falta de información. Por eso cada producto incluye pasos concretos: cómo limpiar la superficie, qué herramienta usar para presionar, cuándo aplicar calor y cómo corregir una burbuja a mitad de camino. El lenguaje es directo, sin tecnicismos innecesarios.
Efecto esperado: que cualquier persona, con herramientas básicas, logre un acabado prolijo en su primera aplicación.ScrapSoft Wrap nació en un taller de Neuquén, entre pruebas de adherencia y cortes de precisión. Lo que empezó como una necesidad de renovar muebles sin recurrir a la pintura se convirtió en un catálogo curado de vinilos decorativos y láminas protectoras. Hoy somos un grupo reducido de personas que selecciona materiales, los prueba sobre superficies reales y documenta cada paso para que cualquier proyecto de interiorismo salga bien a la primera.
No vendemos rollos genéricos. Cada referencia del catálogo pasa por una revisión de resistencia al rayado, comportamiento en bordes y facilidad de aplicación. Esa es la diferencia entre un vinilo que se ve bien en la foto y uno que aguanta el uso diario en una cocina o en un mueble infantil.
Miguel supervisa la selección de materiales y las pruebas de adherencia. Antes de incorporar un acabado al catálogo, lo somete a ciclos de limpieza, exposición a calor y fricción con objetos cotidianos. Es quien define qué vinilo sirve para un frente de cocina y cuál conviene reservar para paneles decorativos de bajo tránsito.
Ricardo se encarga de medir, cortar y documentar cada referencia. Prepara las guías de aplicación, los consejos de corte y las tablas de compatibilidad con superficies lisas. Su trabajo garantiza que las instrucciones que acompañan a cada lámina respondan a pruebas reales, no a suposiciones de fábrica.
El equipo de instalación prueba cada lote en muebles, electrodomésticos y paneles antes de que salga a la venta. Registran cómo se comporta el material en esquinas, curvas y bordes, y ajustan las recomendaciones de temperatura y presión. Esa información llega después a las fichas técnicas y a los tutoriales del sitio.
Quienes dudan entre un acabado mate o satinado, o necesitan calcular cuánto material comprar para un mueble específico, reciben asesoramiento directo por correo. La consulta incluye medidas, tipo de superficie y uso previsto, para recomendar la referencia exacta y evitar compras por demás.