Probamos la fijación inicial y la evolución a los 30 días sobre melamina, acero inoxidable y vidrio. Los resultados se registran por referencia de producto, no por catálogo general.
No vendemos promesas genéricas: cada vinilo del catálogo pasa por pruebas de adherencia, resistencia al rayado y comportamiento en superficies reales antes de ofrecerlo. Esto es lo que marca la diferencia en proyectos de renovación sin obra.
Probamos la fijación inicial y la evolución a los 30 días sobre melamina, acero inoxidable y vidrio. Los resultados se registran por referencia de producto, no por catálogo general.
Usamos un test de fricción con objetos cotidianos: llaves, anillos y cierres metálicos. Cada acabado recibe una clasificación de uso doméstico o profesional según su comportamiento.
Las fichas técnicas incluyen márgenes de corte recomendados para bordes, esquinas y curvas. Así evitas desperdicio de material y burbujas en zonas difíciles.
Indicamos qué superficies aceptan cada lámina: lisas, semi-texturizadas o pintadas. Si un vinilo no es apto para tu mueble, lo decimos antes de que compres.
Cada producto incluye instrucciones de limpieza, temperatura máxima de exposición y frecuencia recomendada de reemplazo. Nada de suposiciones: datos concretos para uso diario.
Los tonos mate, satinado y efecto madera se describen con referencia al color real, no con filtros. Lo que ves en la ficha es lo que llega a tu taller o tu casa.
Estas empresas incorporan nuestras láminas vinílicas y películas protectoras en sus proyectos de renovación de muebles, electrodomésticos y paneles. El vínculo se basa en la constancia de la adherencia, la facilidad de corte y el comportamiento del material en superficies lisas y curvas.